viernes, 14 de mayo de 2010

Los mercados financieros dictan las reformas económicas

Edito (16.05.2010). Ante el aluvión de correos recibidos pidiendo información para descargarse el audio de 'La Bolsa y la vida' de ayer, les informamos que pueden hacerlo pinchando en este enlace: http://www.box.net/shared/evhvkieypj . Si quieren simplemente escuchar, pueden hacerlo como siempre en la barra lateral derecha. Gracias por su atenta escucha.


Son numerosos los escuchantes y lectores que nos han pedido aclaraciones y opiniones sobre lo sucedido estos últimos días en los mercados financieros. Las peticiones también se hacen extensivas a las decisiones y actuaciones de la Unión Europea y del Gobierno de España. En 'La Bolsa y la vida' de este sábado intentaremos responder a lo solicitado.

Si algo se ha demostrado, a lo largo de estos días, es que los mercados financieros son los que marcan la agenda a los políticos y a la ciudadanía. Como hemos dicho muchas veces, y repetiremos muchas más, los mercados financieros no son entes abstractos. Detrás de los 'mercados financieros' se esconden entidades financieras, mercados bursátiles, agencias de calificación ('rating'), intermediarios financieros,... Empresas privadas, en definitiva, que responden a los intereses de sus accionistas y no al interés común.

Las diversas Cumbres Mundiales del G20, celebradas desde el inicio de la crisis, han insistido en la necesidad de una reforma en profundidad de los mercados financieros. Hasta ahora no se han tomado esas medidas, reiteradamente anunciadas... más bien al contrario: han sido los mercados financieros los que han reformado las políticas económicas de los Gobiernos.

Ejemplo claro de ello, es lo sucedido esta semana en España con el anuncio el miércoles pasado de un 'plan de ajuste del déficit público' por parte del Presidente del Gobierno. Las medidas propuestas, pendientes de su aprobación en el Consejo de Ministros del viernes 21 de Mayo, se centran en el recorte del gasto público a través de recortes que ya todos conocen. En una primera reflexión sobre las mismas, me atrevo a decir que se pueden considerar 'asimétricas' pues su peso recae solo en los gastos y no en los ingresos públicos. En una primera valoración puedo afirmar que son 'injustas' pues hacen recaer todo el 'peso del ajuste' en los que no han provocado la crisis. En un primer análisis parece que se ha optado por el 'conflicto social' en vez de por el 'consenso' que hemos reivindicado insistentemente.

De nuevo, los que crearon la crisis, las empresas que constituyen los mercados financieros, escapan de pagar por los platos rotos y los hacen pagar a los demás. Una pregunta recorre el mundo global: ¿Son los ciudadanos los que deben estar al servicio de los mercados...o debe ser lo contrario?


Este fin de semana, 15 y 16 de Mayo, 'No es un día cualquiera' se emite desde Comillas (Cantabria). La semana que viene estaremos de nuevo en tierras de Jaén: el sábado en Úbeda y el domingo en Baeza. Como siempre toda la información la pueden encontrar en la web y en Facebook.

7 comentarios:

Aurelio dijo...

Soy funcionario, y, por lo tanto afectado. También soy un escuchante ocasional de sus sección en NO ES UN DÍA CUALQUIERA. Pasado el primer momento de cabreo, me cabe la indignación, que aunque ya la tenía ante las injusticias que estamos sufriendo desde hace tiempo, ahora se me ha multiplicado. Pero... ¿qué podemos hacer los ciudadanos de a pie para que los de siempre no nos controlen económicamente como marionetas, si se ve que incluso lo hacen sobre nuestros gobernantes? Y, pensando con frialdad, no depende del color de la camiseta política. Estoy seguro que los de izquierdas, los de derechas, e incluso si estuvieran en el poder los de más a la izquierda, se plegarían injustamente a tomar medidas como éstas antes que prohibirle algo a un especulador (porque eso es la única palabra que creo que ha faltado decirle a usted hoy). Gracias.

Lazamazu dijo...

Los funcionarios han estado ayudando a reducir el déficit desde hace al menos 10 años a base de congelaciones y subidas de sueldo por debajo del ipc.
Que ahora encima un denominado socialista les baje el sueldo lo único que hace avalar y demostrar la teoría de que el gobierno se somete a las reglas poco éticas del mercado especulador.

Lazamazu dijo...

De todas formas llueve sobre mojado: algo parecido fueron las ayudas financieras a la banca.

Anónimo dijo...

Aurelio pregunta "¿qué podemos hacer los ciudadanos de a pie para que los de siempre no nos controlen económicamente como marionetas, si se ve que incluso lo hacen sobre nuestros gobernantes?"
Yo he escrito a mi banco sugiriéndole que se apriete el cinturón y sea responsable con lo que ellos han provocado y comuniquen que a los funcionarios, pensionistas a los que afecta estas medidas tomadas por el gobierno, no nos cobren comisiones.
De momento me han enviado un correo modelo, pero les he vuelto a responder que eso no es lo que esperaba y que sean RESPONSABLES.

Sí te pido a ti Aurelio y al resto de escuchantes y CIUDADANOS que hagamos lo mismo y envies cartas a vuestros bancos para que empiecen a tener un poco de remordimiento de conciencia ¿? y a ver si empiezan a ayudar a salir de la crisis que estamos pagando de momento los CIUDADANOS y ellos saliendo de rositas y seguir teniendo beneficios millonarios mientras a los demás se nos va rebajando los sueldos, congelando pensiones, quedándonos en el paro.....

Como bien dice un anónimo comentario anterior:
"Marie-Antonieta dijo al pueblo Frances : SI NO PUEDEN COMPRAR PAN QUE COMPRAN BOLLOS y le cortaron la cabeza....."

Un saludo a todos y por favor ESCRIBIR A VUESTROS BANCOS. Hagamos algo, reaccionemos, que no nos sigan manejando como marionetas.
Gracias

Cristina dijo...

He crecido con la idea de que con la democracia todos teníamos los mismos derechos y obligaciones, pero con lo que está sucediendo con la actualidad económica, caigo en la cuenta de que ese criterio se aplica únicamente a los ciudadanos de a pie; los demás que se constituyen en personas fiscales principalmente financieras y de gran envergadura económica están exentos de toda aplicación de obligaciones, eso sí, gozando de todos los derechos que los ciudadanos, incluso mejorados. Me pregunto ¿Por qué el ciudadano común cuando pide un préstamo o se le concede una subvención debe contribuir de algún modo por la ayuda recibida? ¿Por qué las entidades financieras, causantes de esta crisis, han sido ayudadas por los gobiernos y no se les reclama ningún impuesto, pago por el crédito recibido, o una determinada condición fiscal que reinvierta en las arcas del Estado? Todos los ciudadanos estamos sujetos a estas condiciones ¿Qué les hace a ellos diferentes?.
Creo que las medidas que establezca el gobierno para salir de la crisis deberían incluir a las entidades financieras.

Alrosoler dijo...

Menos mal que la sociedad posmoderna está dejando de serlo y se hace, cada vez más, sociedad informacional. Ésta es mucho más social porque su esencia es la conectividad; y menos consumista porque desplaza el consumo de las cosas al consumo de y participación de las ideas… Los filósofos Castoriades, Paul Ricoeur, Deleuze, Guattari y Hölderlin, entre otros, saben de esta peligrosidad. Ellos hablan de lo caótico, de lo oscuro, condición necesaria y previa para la creación; y, sobre todo éste último, que en su doble condición de filósofo y vate, llega a definir la esencia de este pensamiento de reconstrucción social dentro del caos, donde quiera que surja y se agrande el peligro:

“Allí donde abunda el peligro, crece lo que salva”…

(Friedrich Hölderlin, filósofo y poeta alemán, 1770-1843).

…Hablando de sí mismo y de su poesía, Hölderlin, sabía que recorrer el camino que dice una palabra nueva, aquella que salva de la repetición por su originalidad, implica y supone un peligro también nuevo, el de la incomprensión. Es la incomprensión de aquellos que no tolerando la diferencia que instala quién dice, intentan hacerlo parecido a algo, aquello que fue, instalación de lo original.

El peligro de la incomprensión es uno de los peligros, antes está el del propio juicio. El de condenarse a la propia repetición por juzgarse a uno mismo. Por miedo a la marginalidad que presenta en primera instancia, lo original. La mirada de uno a la propia obra, no siempre es la mejor mirada. Ella mira desde lo ya vivido y al no reconocer lo que sobrevino, el acontecimiento, descarta lo creado.

Lo creativo es siempre a espaldas de uno y eso es peligroso. Si uno vislumbra claramente lo que crea, al menos deberíamos sospechar de tanta claridad. Es siempre el otro, quién debiera juzgar lo propio, signo de que la obra fue hallada por uno, encontrada en el camino y no medida o planeada. Si hay mensura, si hay vara con que medir, entonces quizá no haya creatividad, hay comparación con la historia.

”No es bueno colocar vino nuevo en odres viejos”, reza una antigua parábola. El vino nuevo haría estallar los odres viejos. Esto es lo que pasa con la vida en la creatividad. La puesta en escena de aquello que también a mi me excede, ensancha la realidad, exige de ella que se dilate, que haga espacio para esa nueva palabra que me pide otra cosa que la que ya comprendo. Pero claro, no todo es caos, ni oscuridad, ni peligro. Una vez que esos espacios se dilatan, muchos comienzan a sentir que el aire circula más fresco, que hay más lugar, que lo que se abrió, convocó a un día diferente. Es la comunidad, la organización, el grupo, quienes vislumbran que aún sin entender mucho, algo importante puede estar sucediendo, y con terror y temblor comienzan a escuchar.

Sólo ahora, y después de mucho repiquetear primeros de mayo en la confianza de que algo de lo que se dice descubre y desvela otro algo original, es vivido como lo luminoso, lo que trae luz y abre la puerta a un nuevo camino. El miedo y su necesidad de repetir ceden ante el hallazgo, lo creativo se internaliza como vida para uno y para los demás. Vivir en lo creativo es vivir arrojado hacia el diálogo, entre lo que aparece en la realidad y la palabra nueva que decimos en ella. Quizá entonces podremos comenzar a hablar de lo bello, no como obra de arte, sino en los términos siguientes:

“Lo bello saca al ser humano del mundo, instituido como tal.”

(Cornelius Castoriadis, filósofo y poeta turco, 1922-1997).

Alrosoler © (Alrs)

Miranda de Ebro (BU), 23 de mayo de 2010,

Anónimo dijo...

OS REMITO UNAS REFLEXIONES QUE SIN LLEGAR AL TECNICISMO DE LAS DE LUIS FRAGO QUIZAS REFLEJAN DE MANERA CLARA Y CONCISA LA SITUACIÓN.

Deudas y Burros

Se solicitó a un prestigioso asesor financiero que explicara esta crisis de una forma sencilla, para que la gente de a pie entienda sus causas.

Este fue su relato:

Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran.

Buena parte de la población le vendió sus animales.

Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.

Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros. Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.

Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno.

Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.

Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.

Resultado:

La aldea quedó llena de burros y endeudados.

Hasta aquí lo que contó el asesor. Veamos lo que pasó después:

Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.

Quienes habían prestado dinero se quejaron al ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.
Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero estos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.

El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado. Entonces pide dinero a otros ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.

El resultado:
- Los listos del principio, forrados.
- Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.
- Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida.
- El Ayuntamiento igualmente arruinado.

Resultado ¿final?:
- Para solucionar todo esto y salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento BAJÓ EL SUELDO A SUS FUNCIONARIOS.